Cada año, en abril, millones de personas abren el borrador de Hacienda y ven una cifra que no esperaban. A veces a su favor, a veces no. Y en muchos casos, el motivo es el mismo: no sabían exactamente qué inversiones tenían que declarar.
La renta no es solo los ingresos del trabajo. Si tienes dinero invertido —aunque sea en un fondo indexado modesto o en cuatro acciones de una empresa tecnológica— hay cosas que Hacienda espera que declares. Algunas las incluye automáticamente en el borrador. Otras no.
La distinción que más confunde: rendimientos vs ganancias patrimoniales
El IRPF divide las rentas del ahorro en dos grandes categorías, y confundirlas es el error más habitual:
Rendimientos del capital mobiliario:
- Dividendos de acciones
- Intereses de cuentas, depósitos y bonos
- Cupones de renta fija
- Rendimientos de seguros de vida con componente de inversión
Ganancias y pérdidas patrimoniales:
- Venta de acciones (la diferencia entre lo que compraste y lo que vendiste)
- Reembolso de fondos de inversión o ETFs
- Venta de criptomonedas
- Crowdfunding inmobiliario cuando recuperas el capital con rendimiento
La distinción importa porque, aunque ambas tributan en la base del ahorro, los tipos y la forma de compensarlas son distintos.
Lo que siempre tienes que declarar
Dividendos y intereses
Si una acción que tienes en cartera repartió dividendos durante 2025, tributan como rendimiento del capital mobiliario. Lo mismo para los intereses de una cuenta remunerada, un depósito a plazo o un bono corporativo.
La mayoría de entidades españolas ya aplican la retención del 19% en origen y lo informan a Hacienda. Pero si el broker o banco es extranjero, esa retención puede no constar en el borrador. Toca revisarlo manualmente.
Plusvalías de fondos, ETFs y acciones
Cada vez que vendes una inversión y obtienes beneficio, generas una ganancia patrimonial. Tributa por la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra (incluyendo comisiones en ambos casos).
Los tipos para 2025 son:
| Ganancia | Tipo | |---|---| | Hasta 6.000 € | 19% | | De 6.000 € a 50.000 € | 21% | | De 50.000 € a 200.000 € | 23% | | De 200.000 € a 300.000 € | 27% | | Más de 300.000 € | 28% |
Importante: si también tienes pérdidas, pueden compensar las ganancias. Y si las pérdidas superan las ganancias, puedes arrastrarlas hasta cuatro ejercicios. Muchos inversores no aprovechan esto por no tener el registro claro.
Criptomonedas
Cada venta, canje o conversión de cripto es un hecho imponible. No importa si has pasado de Bitcoin a Ethereum o si has vendido a euros: Hacienda lo considera una venta.
Lo que no tributa en la renta: seguir teniendo cripto. Mientras no vendas ni intercambies, no hay ganancia realizada que declarar.
Desde 2024 existe el modelo 721, obligatorio si tienes más de 50.000 € en criptomonedas en exchanges extranjeros a 31 de diciembre. Es informativo, no implica pagar más impuestos, pero no presentarlo puede acarrear sanciones.
Lo que mucha gente olvida
Cuentas y activos en el extranjero
Si tienes cuentas bancarias, acciones, fondos o cualquier activo financiero en el extranjero que supere los 50.000 € en conjunto, estás obligado a declararlo en el modelo 720 (activos financieros y bienes en el exterior). Es una declaración informativa, no un pago adicional, pero las sanciones por no presentarlo son muy elevadas.
Crowdfunding inmobiliario o de préstamos
Plataformas como Urbanitae, Housers o Lendix generan rendimientos que hay que declarar. Dependiendo de la estructura del producto (participación en capital vs préstamo), tributan como ganancia patrimonial o como rendimiento del capital mobiliario.
Muchas de estas plataformas no tienen la obligación de informar a Hacienda, así que el borrador llegará en blanco en este apartado.
Planes de pensiones rescatados
Si en 2025 rescataste un plan de pensiones, ese dinero no tributa como ahorro, sino como rendimiento del trabajo. Puede disparar significativamente tu base imponible general y, con ella, el tipo marginal que pagas por todo lo demás. Es uno de los rescates con más impacto fiscal y menos planificado de la renta española.
Seguros de vida-ahorro
Los seguros de ahorro tipo PIAS, SIALP o seguros de renta diferida tienen su propio régimen fiscal, a veces con ventajas si se cumplen determinados plazos. Si rescataste uno en 2025, conviene revisar qué tratamiento le corresponde.
Por qué el borrador no lo tiene todo
El borrador de Hacienda cruza los datos que le han facilitado terceros: bancos, brokers españoles, plataformas con obligación de informar. Pero hay situaciones en las que esa información no llega o llega incompleta:
- Brokers extranjeros (Interactive Brokers, Trading 212, eToro, etc.)
- Exchanges de criptomonedas con sede fuera de España
- Plataformas de crowdfunding que no están obligadas a informar
- Inversiones realizadas a través de cuentas en el extranjero
En todos estos casos, la responsabilidad de incluirlo en la declaración es tuya. El borrador no te avisará.
Cómo prepararte sin volerte loco
El problema de muchos inversores no es la voluntad de declarar bien, sino no tener los datos organizados cuando llega la campaña. Buscar precios de compra de hace tres años en emails, tickets de exchanges o extractos descargados de brokers distintos es una pesadilla que se puede evitar.
Lo que marca la diferencia:
- Registrar cada inversión cuando la haces, no cuando tienes que declararla: tipo de activo, fecha, precio de compra, cantidad, plataforma.
- Anotar las ventas en el momento: precio de venta, comisiones, ganancia o pérdida resultante.
- Centralizar todo en un mismo sitio, independientemente de dónde esté custodiado el activo.
Si en enero de 2026 tienes todo esto apuntado, la renta de 2025 se convierte en una revisión de media hora, no en una tarde de arqueología digital.
LeVaultly como punto de partida
En LeVaultly puedes registrar cada inversión con su tipo, nombre, ticker, broker, cantidad y valor actual. No es una herramienta fiscal ni sustituye a un asesor, pero sí es el lugar donde puedes tener toda tu cartera visible en un golpe de vista.
Cuando llegue la próxima campaña de la renta, en lugar de abrir cuatro apps y buscar en el correo, abrirás LeVaultly y tendrás la foto completa de lo que tienes (y de lo que vendiste durante el año).